Hoy, hoy es una mañana especial.
No un día, porque aún no se fue mi aliado,
el que me
cuida, el que tuesta mi mejilla cuando le doy de lado,
el que también me daña, en momentos varios,
el que llega aquí después de una noche de juerga y me tranquiliza.
Hablo del sol, mi bola de fuego,
el que me quema cuando le tiento.
Seductor señor Sol.
Acompañado por su chica de compañía,
no es ni de lejos una señorita,
más bien parece de autopista.
Hablo de la música que me guía.
Forman un conjunto, una pareja,
que a los ojos de cualquiera sería una familia
desestructurada,
que no siempre van juntos, y no teniendo nada en común
a mi indiferencia le fascina
Y usa en su guillotina
momentos serios, momentos de silencios,
aquellos segundos en los que no traspasa la luz,
ya sea de una farola o la bombilla de mi habitación,
cualquier cosa que me recuerde a mi seductor señor Sol..
y esté acompañado por su chica favorita.