-¿Y por qué no tienes voz?
+Porque...
-¿Te la han robado?
+Sí, la Luna.
-¿¡¿¡LA LUNA TE HA ROBADO LA VOZ?!?!
+No me la ha robado, me la pidió y yo se la he dejado.
-¿Y por qué? ¿Por qué le dejas tu voz a la Luna? ¿Para qué la quiere?
+Porque ella no tiene voz, y quiere hablar con las estrellas.
-Pero... si las estrellas están a su lado...
+A su lado están las estrellas cercanas, las que ve todos los días, y las que vemos tú y yo... Con esas estrellas no necesita tener voz porque las ve cada noche, y se pone a contarlas y sabe que están todas.
-¿Y entonces la voz para qué es?
+Para las estrellas que están lejos, a las que no puede ver... Por eso le he dejado mi voz, para que pueda hablar con ellas.
-Y... Pero... ¿Cuándo vas a tener tu voz?
+Pues... Estrellas hay muchas... Pero supongo que en unas semanas ya estará la Luna por aquí para traérmela...
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